Aluminio en la cocina - Cocinando al Fuego
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05 Oct Aluminio en la cocina

“….he escuchado una y otra vez comentarios acerca de los peligros para la salud de utilzar vajilla de cocina de aluminio, especialmente en lo referido al mal de Alzheimer.

Yo uso casi diariamente mi olla presión y ahora me doy cuenta que es de aluminio.  Hay estudios actuales serios para confirmar o refutar éstas historias? Quiero estar segura antes de invertir mis ahorros en una costosa olla de acero inoxidable.”

Cándida L., Madrid.

Durante los años ´60 y ´70, el aluminio emergió como una de las posibles causas del mal de Alzheimer. Ésta sospecha creó el temor de utilizar ése material en utensilios para tareas cotidianas como son las ollas, sartenes, envases de bebidas, antiácidos, antitranspirantes, etc. Desde entonces no hubo nada que confirmara el rol del aluminio en la adquisición de dicha enfermedad y la ciencia busca otras posibles causas para ella porque cree que no constituye ninguna amenaza.

Entre mis artefactos de cocina, cuento con varios de ellos hechos de aluminio de buen espesor y son mis preferidos porque distribuyen la temperatura en forma muy uniforme.

Ricardo Schillaci.

P.D.: ahora….cual era su pregunta?

2 Comments
  • Carlos
    Posted at 13:41h, 07 octubre Responder

    Hace como veinte años, tuve la oportunidad de trabajar en una empresa de venta directa que comercializaba a través de referidos, un sistema de ollas de “acero quirúrgico” (18/8) que cocinaban apiladas, al semi-vacío y con muy poco fuego. El argumento que nos inculcaban para desacreditar a la competencia de aluminio, era que el aluminio sometido a calor liberaría “hidróxido de alumen”; altamente perjudicial para la salud. Además, al sometrlo al calor, el aluminio “abriría sus poros” dejando entrar en ellos restos de comida, que luego quedarían atrapados en el poro al enfriarse el material, con la consiguiente descomposición posterior. Al volver a utilizarse, el poro se abriría nuevamente, liberando el resto de comida descompuesto, de días o usos anteriores, mezclándose con la nueva comida. Nunca pude verificar si estos argumentos eran ciertos o no, pero me sirvieron para tener cuidado y tratar de evitar el uso de ese material.

    • Ricardo
      Posted at 16:28h, 07 octubre Responder

      Es bastante gracioso pero yo fui uno de los compradores de dicha línea de productos, aunque no sé si fuiste tú quien me la vendió.
      En retrospectiva, me doy cuenta que las ollas funcionaban inversamente a lo deseado porque trabajaban a una presión ligeramente más baja que la atmosférica, cuando por otra parte admiramos y con razón las ollas a presión.
      El fenómeno que describes es común a TODOS los metales, aún el 18/8 y ésa es la razón por la cual los alimentos se “pegan” al cocinar. Un correcto “curado” resuelve todos ésos males.
      Prometo hacer mañana otra entrada sobre ésto.
      Gracias Carlos por participar en el blog y te espero ver seguido por aquí.
      Ricardo.

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